Juegos modernos

En el patio del colegio un niño de unos ocho años iba persiguiendo a otro. Se ha parado en seco, ha señalado con el dedo al perseguido y le ha gritado:

«¡PETRIFICACIÓN DEL AURA!»

Y yo, que apenas pasé en el patio de la mía y la banderola, me he quedado petrificado.