Esta canción está escrita a sugerencia de mi buen amigo Ángel Baena.

Resulta que este año pasé una semana en la playa y quedé unas cuantas veces con los amigos que ya tenía hace veinte años y que siguen siendo tan buenas personas como siempre. Buena parte de lo bien que me lo pasé en esos días hay que atribuírselo al bendito WhatsApp, que permite organizarse en grupos para cada sitio en el que estás y quedar fácilmente con la gente y, sobre todo, es casi gratis.

El caso es que al venirme de la playa yo les había dicho que no se preocuparan por mí, que aunque ellos se quedaran en la playa yo me venía a Granada pero que teníamos piscina y el verano iba a seguir para mí. Pero no. El primer día que llegamos cayeron un par de chaparrones propios de la gota fría y bajaron las temperaturas y se acabó el verano.

Por si alguno no lo sabe, una moraga era una reunión en la playa en la que se hacía un fuego y se asaba pescado y se bebía cerveza y sangría. Hoy día por cosas de las normativas, como no se puede hacer fuego, se lleva la comida y la bebida desde casa y se recoge y se deja todo limpio, que para eso somos europeos.

Y aquí está la canción.

La grabación

Típico ejemplo de las canciones-express que tanto me gustan, esta canción la compuse en poco más de media hora y en dos horas ya estaba grabada.

La composición parte de la frase «Llueve en Granada», que es la que me sugirió Ángel y lo demás es poco mas que contar lo que yo sentí el lunes de lluvia por la tarde.

La grabación en sí la tuve que repetir completar dos veces porque cuando ya la tenía grabada e iba a hacer el master tuve un «accidente» con la primera grabación y de repente me encontré con veinticuatro pistas más vacías que la biblioteca de Telecinco.

La base de batería y bajo está hecha con el Roland D-50 y las tres guitarras las hice con la Fender Stratocaster Standard American pasadas por el Behringer V-Amp Pro. Por cierto al V-Amp le voy pillando el truquillo y en vez de presets cada vez me gusta más usar mis propios sonidos cambiando de amplificador y moviendo los botones.

Las voces están grabadas con un micrófono Behringer Ultravoice de 28 euros pasadas por el Ultra-Voice Digital también de la misma casa y con un puntillo de reverb hall. Lo básico de lo básico.

La canción

 

Llueve en Granada

¡Qué mala es la envidia!
¡Qué mala es la envidia!
(Sobre todo cuando es uno el envidioso)

¡Cómo me fastidia!
¡Cómo me fastidia
estar encerrado un día tan horroroso!

Llueve en Granada
y no puedo ni bajar a la piscina
y mis amigos en la playa.

Llueve en Granada
y me veo encerrado en un piso
y mis amigos de moraga.

¡Qué mala es la envidia!
¡Qué mala es la envidia!
(Sobre todo cuando es uno el envidioso)

¡Cómo me fastidia!
¡Cómo me fastidia
estar encerrado un día tan horroroso!

Llueve en Granada
y no puedo ni bajar a la piscina
y mis amigos en la playa.

Llueve en Granada
y me veo encerrado en un piso
y mis amigos de moraga.

Llueve en Granada
y no puedo ni bajar a la piscina
y mis amigos en la playa.

Llueve en Granada
y me veo encerrado en un piso
y mis amigos de moraga.

altAsYRclxkrk-KgSUtGrYH3AepZLwZ5kZ_zxDJaUesPJgD

Fotografía de Ángel Baena/Torre del Mar/2013

2 Comentarios

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here