Si supiera donde estás

Es verdad que a veces facebook llega a ser cansino de tanta foto de gaticos y tantas fotos de puestas de sol con frases como «Sé tu mismo y llegarás a todas las metas» y demás pesadeces. Pero también es cierto que es una fuente constante de «inputs» que, de vez en cuando pueden hacer que salte la chispa.

La semana pasada me llegó una historieta gráfica que ahora no he podido localizar pero que se parecía a esta que he hecho yo mismo y que me dio la idea para la canción.

Es, en realidad, la versión gráfica en el apartado amoroso de este texto que colgué en Internet hace once años pero que sigue manteniendo plena vigencia:  Diferencias entre hombres y mujeres

La historia

En esta canción, un hombre se sienta a mirar por un ventanal un día de otoño, uno de esos que no se puede poner un pie en la calle porque llueve y hace viento. Mismamente un día de perros.

Estando sentado en su butaca se pone a pensar en la relación que tuvo hasta antes justo del verano y que creía que ya tenía superada pero que en ese momento aflora y le hace maldecir hasta a las hojas que lleva el viento.

Y encima, el muy infeliz se para a pensar que no quiere volvérsela a encontrar porque da por hecho que reiniciarían la relación y podría volver a terminar con un adiós clavado en el corazón aunque reconoce que ya no sabe ni por dónde andará ella.

 

La grabación

Como siempre, yo toco todos los instrumentos, canto y me hago los coros.

La base de batería y bajo está hecha con el teclado Roland E-50.

Hay cuatro guitarras. He utilizado la Fender Stratocaster Standard American y la he pasado por el Behringer V-Amp Pro:

– dos hacen el acompañamiento y están dobladas en los dos canales estéreo

– otra sólo hace algunos acordes en el estribillo y el final y tiene un delay larguísimo

– la guitarra del solo y el final

Los violines y el piano que se escuchan levemente de fondo también los he metido con el Roland E-50.

La canción

 

La letra

Ha pasado el tiempo y el viento ha vuelto a traerme el color
de las tardes de otoño y de ciertos sabores, de cierto dolor.
Creía que no volverían jamás.

Malditas las gotas de lluvia empañando el maldito cristal.
Malditas las hojas secas que chocan contra el ventanal.
No sé qué pensar.

Y me da miedo volver a encontarte
porque temo volverte a perder.
Me da miedo volver a encontrarte.
Si supiera dónde estás…

No sé si el verano ha sido más largo, más triste o los dos.
Ya no estás a mi lado; se ve que quisiste clavarme tu adiós.
Noviembre será bueno para olvidar.

Y me da miedo volver a encontarte
porque temo volverte a perder.
Me da miedo volver a encontrarte.
Si supiera dónde estás…

Ha pasado el tiempo y el viento ha vuelto a traerme el color
de las tardes de otoño y de ciertos sabores, de cierto dolor.
Creía que no volverían jamás.