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Menú para el 8 de febrero

Entrante: Crema de Lentejas

Ingredientes para cuatro personas:

  • 1 taza de lentejas (las que encuentres en la despensa)
  • 1 cebolla (la que esté a punto de llorar en la nevera)
  • 2 zanahorias (las más atractivas del saco)
  • 2 dientes de ajo (para asustar a los vampiros)
  • 1 litro de caldo de verduras (o el agua con la que pensabas lavar los platos)
  • Aceite de oliva virgen extra (porque ¿quién necesita esa "extra" virginidad, verdad?)
  • Sal y pimienta al gusto (un poco de emoción en la vida)

Preparación:

  1. Lava las lentejas y escúrrelas, como si fueras un colador humano.
  2. En una olla, calienta el aceite y saltea la cebolla, las zanahorias y el ajo hasta que estén dorados, o hasta que la cebolla sepa contar chistes malos.
  3. Añade las lentejas y el caldo de verduras. Cocina hasta que las lentejas estén tiernas, como el corazón de tu abuela cuando hablas de tus "logros" académicos.
  4. Tritura la mezcla hasta obtener una crema suave, más suave que una disculpa de político en campaña.
  5. Sazona con sal y pimienta, y ¡listo! Disfruta de tu crema de lentejas, que está tan buena que hasta podrías pensar en hacerlas dos veces al año.

Plato Principal: Pollo Asado con Limón

Ingredientes para cuatro personas:

  • 1 pollo entero (si está vivo, lo siento, pero hoy es su día de suerte)
  • 2 limones (no te pases, no estamos haciendo limonada)
  • 4 dientes de ajo (para mantener alejados a los vampiros de nuevo)
  • Tomillo fresco (o seco, si no tienes acceso al jardín del Edén)
  • Aceite de oliva (toma, otro poco de "extra" virginidad)
  • Sal y pimienta (la vida sin riesgos es aburrida)

Preparación:

  1. Prepara al pollo como si fuera a una fiesta importante: límpialo, sécalo y desinfecta sus rincones oscuros.
  2. Corta los limones en rodajas y colócalos debajo de la piel del pollo, como si estuvieras decorándolo con tatuajes temporales.
  3. Rellena el pollo con los dientes de ajo y unas ramitas de tomillo, como si le estuvieras dando una charla motivacional antes de la gran cena.
  4. Unta el pollo con aceite de oliva, sal y pimienta, y mételo en el horno precalentado a 180°C durante aproximadamente 1 hora. De vez en cuando, riégalo con sus propios jugos, como si le estuvieras diciendo "¡Eres el mejor, pollo!"
  5. Una vez dorado y jugoso, saca al pollo del horno y déjalo reposar unos minutos para que pueda reflexionar sobre su vida antes de ser devorado.

Postre: Brownie de Chocolate

Ingredientes para cuatro personas:

  • 200 gramos de chocolate negro (porque el chocolate blanco no es chocolate, es... otra cosa)
  • 150 gramos de mantequilla (si no te preocupa el colesterol, claro)
  • 200 gramos de azúcar (un toque de dulzura en esta vida amarga)
  • 3 huevos (también conocidos como "las estrellas de la repostería")
  • 100 gramos de harina (sí, justo lo que necesitas, más carbohidratos)
  • 1 pizca de sal (para mantener las cosas interesantes)

Preparación:

  1. Derrite el chocolate y la mantequilla en un cazo a fuego lento, como si fueras un mago combinando ingredientes mágicos.
  2. Bate los huevos y el azúcar en un tazón hasta que la mezcla esté más suave que un discurso de político en campaña (de nuevo).
  3. Añade la mezcla de chocolate derretido y la harina tamizada. Revuelve todo hasta que esté bien mezclado, como si estuvieras mezclando chismes de vecinos.
  4. Vierte la mezcla en un molde y hornéala durante unos 25 minutos a 180°C. No lo dejes demasiado tiempo, a menos que prefieras un brownie más seco que la boca de un político hablando de impuestos.
  5. Deja que se enfríe un poco y córtalo en cuadrados. ¡Listo para devorar!

 

*Los ingredientes está siempre calculados para cuatro personas

Recetario

Entrantes

  • Ensaladas: Desde las clásicas ensaladas mixtas hasta opciones más elaboradas como la ensalada de lentejas o de espinacas con frutas. Las ensaladas permiten incorporar ingredientes frescos y de temporada, además de ofrecer opciones frías y variadas.
  • Caldos y sopas: Incluye tanto sopas frías como calientes, como el gazpacho, salmorejo, crema de calabacín o crema de setas. Son ideales para comenzar una comida de manera ligera y pueden adaptarse a la temporada, sirviéndose frías en verano y calientes en invierno.
  • Tartares y carpaccios: Preparaciones crudas o semicrudas, como el tartar de salmón o el carpaccio de ternera. Suelen servirse fríos y son una excelente opción para algo sofisticado y ligero.
  • Tapas y pinchitos: Pequeñas porciones de comida que incluyen canapés, pinchitos y otras tapas típicas, como las banderillas, montaditos de jamón, brochetas o boquerones en vinagre. Son versátiles y permiten crear una degustación variada.
  • Croquetas y frituras: Entrantes crujientes como croquetas de jamón, buñuelos de bacalao y calamares a la romana. Son ideales para abrir el apetito y funcionan bien como parte de un menú informal o más casero.
  • Hojaldres y empanadillas: Productos de masa rellena como empanadillas de atún, hojaldres de espinacas y queso o quiches. Son entrantes sustanciosos, perfectos para comidas más copiosas y adaptables a rellenos variados.
  • Mariscos y crustáceos: Entrantes a base de mariscos, como gambas al ajillo, mejillones al vapor o almejas a la marinera. Son ideales para aportar un toque marinero y sofisticado al inicio del menú.
  • Verduras y hortalizas asadas o marinadas: Entrantes basados en verduras, como pimientos del piquillo rellenos, espárragos a la plancha o berenjenas marinadas. Son ligeros y se adaptan bien a ingredientes de temporada.

Platos principales.

  • Guisos y estofados: Platos reconfortantes y típicos de la gastronomía española, como el cocido madrileño, la fabada asturiana o el estofado de ternera. Suelen ser contundentes y están muy presentes en los menús de otoño e invierno.
  • Arroces y paellas: Desde la clásica paella valenciana hasta arroces caldosos y risottos. Los arroces son platos versátiles que pueden incluir mariscos, carnes o verduras y son ideales para reuniones familiares o eventos especiales.
  • Pastas y lasañas: Las pastas en sus diferentes variedades y lasañas son platos populares y fáciles de personalizar con distintos ingredientes, como salsas de tomate, verduras, carnes o mariscos. También incluyen opciones como canelones o ñoquis.
  • Pescados y mariscos: Platos de pescado como merluza a la plancha, lubina al horno o bacalao en salsa verde. Los mariscos también forman parte de esta categoría, con preparaciones como zarzuela de mariscos o gambas al ajillo. Son opciones ligeras y suelen acompañarse con guarniciones de verduras o arroz.
  • Carnes a la parrilla o al horno: Platos de carne como entrecot a la parrilla, cordero asado o pollo al horno con hierbas. Las carnes a la parrilla o asadas son opciones populares, ideales para ocasiones festivas y fáciles de complementar con patatas o ensaladas.
  • Asados y guarniciones: Esta categoría incluye asados más elaborados, como cochinillo, cordero lechal o pollo relleno. Son platos que requieren un tiempo de preparación y suelen servirse en eventos especiales, acompañados de guarniciones como puré de patata, verduras asadas o ensalada.
  • Cazuelas y platos de cuchara: Platos como las lentejas estofadas, el potaje de garbanzos o el marmitako. Son contundentes y están especialmente indicados para días fríos, con ingredientes como legumbres, patatas y pescado o carne.
  • Platos vegetarianos: Opciones principales sin carne, como berenjenas rellenas de verduras, espaguetis de calabacín con pesto o curry de verduras. Esta categoría permite incluir platos saludables y adaptados a dietas vegetarianas o veganas.
  • Aves y caza: Platos a base de aves como pollo, pavo o codorniz, y carnes de caza como jabalí o conejo. Incluye recetas tradicionales como el conejo al ajillo, el pavo relleno o el pollo con setas.
  • Platos internacionales: Platos principales de otras gastronomías que se han adaptado bien en España, como el couscous marroquí, el curry indio, las fajitas mexicanas o la moussaka griega. Aportan un toque exótico y son una opción interesante para variar los menús.
  • Platos de huevos: Aunque suelen ser sencillos, los platos de huevos también pueden ser principales, como la tortilla de patatas, los huevos rotos o los huevos al plato con chorizo. Son fáciles de preparar y muy versátiles.
  • Hamburguesas y bocadillos gourmet: Hamburguesas caseras de ternera, pollo o vegetarianas y bocadillos gourmet con ingredientes como salmón, rúcula, queso brie o embutidos. Son opciones informales que pueden transformarse en platos principales completos con las guarniciones adecuadas.
  • Empanadas y quiches: Tartas saladas y empanadas con rellenos de carne, pescado, queso y verduras. Las quiches y empanadas funcionan bien como platos principales para comidas ligeras o eventos más informales.
  • Gratinados y cazuelas al horno: Platos como el gratén de patatas, la musaka o el pastel de carne. Son ideales para el invierno y pueden acompañarse de ensaladas frescas o verduras asadas.

Postres

  • Tartas y pasteles: Desde la clásica tarta de Santiago hasta la tarta de queso o la tarta de manzana. Estas opciones suelen ser bastante populares en celebraciones y se pueden hacer en versiones horneadas o frías, como la tarta de tres chocolates.
  • Flanes y natillas: Postres cremosos y tradicionales, como el flan de huevo, las natillas y el flan de queso. Son postres sencillos y accesibles que suelen gustar a todos y pueden servirse con caramelo o acompañados de galletas.
  • Postres con frutas: Postres frescos y saludables a base de frutas de temporada, como macedonias, brochetas de frutas, compotas y ensaladas de frutas. También incluyen preparaciones más elaboradas como peras al vino o naranjas a la canela.
  • Helados y sorbetes: Perfectos para el verano, aunque se disfrutan todo el año. Los helados y sorbetes pueden ser caseros o comerciales, y existen muchas opciones de sabores, desde los más tradicionales hasta versiones de frutas, yogur o incluso con ingredientes más exóticos.
  • Bizcochos y magdalenas: Postres horneados como el bizcocho de yogur, las magdalenas y el bizcocho de naranja. Son ideales para acompañar el café o el té, y se pueden personalizar con frutos secos, ralladura de limón o chocolate.
  • Arroces y pudines: Platos dulces como el arroz con leche, el pudin de pan o la cuajada. Son postres contundentes y reconfortantes, perfectos para el invierno y muy tradicionales en la cocina española.
  • Crepes y filloas: Postres de masa fina que se rellenan de mermelada, chocolate, nata o frutas. Las filloas, típicas de Galicia, se pueden hacer dulces o saladas, y son una opción versátil que gusta a toda la familia.
  • Chocolates y trufas: Postres de chocolate, como brownies, trufas o bombones caseros. Los postres de chocolate son muy apreciados en todas las épocas del año y pueden prepararse en formatos individuales o para compartir.
  • Dulces tradicionales y de convento: Postres españoles tradicionales como los pestiños, rosquillas, torrijas y buñuelos. Son opciones muy típicas de festividades y se disfrutan especialmente en Semana Santa y otras celebraciones.
  • Mousses y espumas: Postres ligeros y cremosos como la mousse de chocolate, la mousse de limón o las espumas de frutas. Son frescos y suaves, ideales para finalizar una comida sin sentirse pesado.
  • Quesos y postres lácteos: Además de los postres cremosos, esta categoría incluye tablas de quesos que pueden servirse como postre o platos de requesón con miel y frutos secos. Los postres lácteos son opciones populares y a menudo incluyen yogur, cuajada o quesos frescos.
  • Postres individuales en vasitos: Presentaciones modernas y prácticas como tiramisú en vaso, cheesecakes individuales o panna cotta. Son postres perfectos para eventos y cenas, permitiendo a cada comensal disfrutar de una ración personal.
  • Galletas y petit fours: Pequeños dulces y galletas, como las galletas de almendra, los polvorones o los macarons. Estas opciones funcionan bien para acompañar el café y son ideales para cerrar una comida de forma ligera.
  • Pastelería internacional: Postres de otras gastronomías que se han adaptado bien al gusto español, como el tiramisú italiano, el cheesecake americano o los mochis japoneses. Aportan un toque exótico y son ideales para variar los postres tradicionales.