Menú diario

Menú para el 5 de octubre

Menú de Almuerzo

Entrante: Crema de champiñones

Ingredientes para 4 personas:

  • Champiñones: 500 gramos (preferentemente frescos porque, vamos, estamos en el siglo XXI)
  • Cebolla: 1 unidad
  • Ajo: 2 dientes
  • Caldo de pollo o verduras: 1 litro
  • Crema de leche: 200 ml
  • Aceite de oliva: 2 cucharadas
  • Sal y pimienta al gusto
  • Pan tostado para servir, porque es elegante o algo así

Preparación:

  1. Picar todo: Primero, pica la cebolla, los ajos y los champiñones. No necesitas ser un chef Michelin para esto.
  2. Sofrito: En una cacerola grande, pon el aceite de oliva y añade la cebolla y el ajo. Sofríe hasta que estén transparentes.
  3. Mushroom Party: Añade los champiñones y sigue cocinando hasta que suelten su agua. Que hagan amigos con la cebolla y el ajo, por favor.
  4. Caldito: Vierte el caldo de pollo o de verduras, según tus "preferencias alimenticias".
  5. Sal y pimienta: Añade sal y pimienta al gusto. Pero no te pases; tampoco estamos en un programa de cocina de la televisión.
  6. Crema: Una vez que todo está bien cocido, añade la crema de leche. Porque la vida es mejor con crema.
  7. Triturar: Utiliza una batidora de mano para triturar todo. Debe quedar una mezcla suave, no un puré de patatas.
  8. Servir: Pon la crema en los tazones, añade un chorrito de crema y unas rodajas de pan tostado al lado. Y sí, puedes sentirte un poco como un chef estrella por un momento.

Plato principal: Pollo salteado con brócoli

Ingredientes para 4 personas:

  • Pechugas de pollo: 4 unidades
  • Brócoli: 1 cabeza grande
  • Ajo: 3 dientes
  • Aceite de oliva: 4 cucharadas
  • Salsa de soja: 2 cucharadas
  • Sal y pimienta al gusto

Preparación:

  1. Preparativos: Corta el pollo en tiras y el brócoli en floretes. ¿Ya terminaste? Bien, porque el hambre no espera.
  2. Sofrito de ajo: En una sartén grande, añade el aceite y el ajo picado. Cuando estén dorados, es el momento de pasar al siguiente paso.
  3. Pollo: Añade el pollo a la sartén. Saltea hasta que se cocine bien, es decir, hasta que no se vea rosa por dentro. No estamos en un reality de cocina donde la gente se intoxica, ¿ok?
  4. Brócoli al rescate: Añade los floretes de brócoli y sigue salteando. Asegúrate de que el brócoli se cocine pero mantenga su color verde. No queremos una ensalada de brócoli marchito.
  5. Salsa de soja: Vierte la salsa de soja sobre todo. Si piensas que es demasiado mainstream, eres libre de añadir cualquier otra salsa que te haga sentir especial.
  6. Servir: Ponlo en los platos y a disfrutar.

Postre: Frutas frescas de temporada

Ingredientes para 4 personas:

  • Frutas frescas: 4-5 tipos (manzana, pera, uvas, naranja, etc.)
  • Azúcar moreno: 1 cucharada (opcional)
  • Menta fresca: unas hojitas para decorar y hacerte sentir sofisticado

Preparación:

  1. Cortar y pelar: Corta todas las frutas en trozos pequeños o en la forma que más te guste.
  2. Mezclar: Pon las frutas en un bol grande y mezcla.
  3. Azúcar: Si eres de los que necesita más dulce en su vida, añade una cucharada de azúcar moreno.
  4. Menta: Decora con unas hojas de menta. Te hará sentir como si estuvieras en un spa de cinco estrellas o algo por el estilo.

 

*Los ingredientes está siempre calculados para cuatro personas

Recetario

Entrantes

  • Ensaladas: Desde las clásicas ensaladas mixtas hasta opciones más elaboradas como la ensalada de lentejas o de espinacas con frutas. Las ensaladas permiten incorporar ingredientes frescos y de temporada, además de ofrecer opciones frías y variadas.
  • Caldos y sopas: Incluye tanto sopas frías como calientes, como el gazpacho, salmorejo, crema de calabacín o crema de setas. Son ideales para comenzar una comida de manera ligera y pueden adaptarse a la temporada, sirviéndose frías en verano y calientes en invierno.
  • Tartares y carpaccios: Preparaciones crudas o semicrudas, como el tartar de salmón o el carpaccio de ternera. Suelen servirse fríos y son una excelente opción para algo sofisticado y ligero.
  • Tapas y pinchitos: Pequeñas porciones de comida que incluyen canapés, pinchitos y otras tapas típicas, como las banderillas, montaditos de jamón, brochetas o boquerones en vinagre. Son versátiles y permiten crear una degustación variada.
  • Pintxos y brochetas: Tapas sobre pan o ensartadas en un palillo que nacen en los bares de toda España y que han acabado siendo un plato en sí mismo.
  • Croquetas y frituras: Entrantes crujientes como croquetas de jamón, buñuelos de bacalao y calamares a la romana. Son ideales para abrir el apetito y funcionan bien como parte de un menú informal o más casero.
  • Hojaldres y empanadillas: Productos de masa rellena como empanadillas de atún, hojaldres de espinacas y queso o quiches. Son entrantes sustanciosos, perfectos para comidas más copiosas y adaptables a rellenos variados.
  • Mariscos y crustáceos: Entrantes a base de mariscos, como gambas al ajillo, mejillones al vapor o almejas a la marinera. Son ideales para aportar un toque marinero y sofisticado al inicio del menú.
  • Verduras y hortalizas asadas o marinadas: Entrantes basados en verduras, como pimientos del piquillo rellenos, espárragos a la plancha o berenjenas marinadas. Son ligeros y se adaptan bien a ingredientes de temporada.

Platos principales.

  • Guisos y estofados: Platos reconfortantes y típicos de la gastronomía española, como el cocido madrileño, la fabada asturiana o el estofado de ternera. Suelen ser contundentes y están muy presentes en los menús de otoño e invierno.
  • Arroces y paellas: Desde la clásica paella valenciana hasta arroces caldosos y risottos. Los arroces son platos versátiles que pueden incluir mariscos, carnes o verduras y son ideales para reuniones familiares o eventos especiales.
  • Pastas y lasañas: Las pastas en sus diferentes variedades y lasañas son platos populares y fáciles de personalizar con distintos ingredientes, como salsas de tomate, verduras, carnes o mariscos. También incluyen opciones como canelones o ñoquis.
  • Pescados y mariscos: Platos de pescado como merluza a la plancha, lubina al horno o bacalao en salsa verde. Los mariscos también forman parte de esta categoría, con preparaciones como zarzuela de mariscos o gambas al ajillo. Son opciones ligeras y suelen acompañarse con guarniciones de verduras o arroz.
  • Carnes a la parrilla o al horno: Platos de carne como entrecot a la parrilla, cordero asado o pollo al horno con hierbas. Las carnes a la parrilla o asadas son opciones populares, ideales para ocasiones festivas y fáciles de complementar con patatas o ensaladas.
  • Asados y guarniciones: Esta categoría incluye asados más elaborados, como cochinillo, cordero lechal o pollo relleno. Son platos que requieren un tiempo de preparación y suelen servirse en eventos especiales, acompañados de guarniciones como puré de patata, verduras asadas o ensalada.
  • Cazuelas y platos de cuchara: Platos como las lentejas estofadas, el potaje de garbanzos o el marmitako. Son contundentes y están especialmente indicados para días fríos, con ingredientes como legumbres, patatas y pescado o carne.
  • Platos vegetarianos: Opciones principales sin carne, como berenjenas rellenas de verduras, espaguetis de calabacín con pesto o curry de verduras. Esta categoría permite incluir platos saludables y adaptados a dietas vegetarianas o veganas.
  • Aves y caza: Platos a base de aves como pollo, pavo o codorniz, y carnes de caza como jabalí o conejo. Incluye recetas tradicionales como el conejo al ajillo, el pavo relleno o el pollo con setas.
  • Platos internacionales: Platos principales de otras gastronomías que se han adaptado bien en España, como el couscous marroquí, el curry indio, las fajitas mexicanas o la moussaka griega. Aportan un toque exótico y son una opción interesante para variar los menús.
  • Platos de huevos: Aunque suelen ser sencillos, los platos de huevos también pueden ser principales, como la tortilla de patatas, los huevos rotos o los huevos al plato con chorizo. Son fáciles de preparar y muy versátiles.
  • Hamburguesas y bocadillos gourmet: Hamburguesas caseras de ternera, pollo o vegetarianas y bocadillos gourmet con ingredientes como salmón, rúcula, queso brie o embutidos. Son opciones informales que pueden transformarse en platos principales completos con las guarniciones adecuadas.
  • Empanadas y quiches: Tartas saladas y empanadas con rellenos de carne, pescado, queso y verduras. Las quiches y empanadas funcionan bien como platos principales para comidas ligeras o eventos más informales.
  • Gratinados y cazuelas al horno: Platos como el gratén de patatas, la musaka o el pastel de carne. Son ideales para el invierno y pueden acompañarse de ensaladas frescas o verduras asadas.

Postres

  • Tartas y pasteles: Desde la clásica tarta de Santiago hasta la tarta de queso o la tarta de manzana. Estas opciones suelen ser bastante populares en celebraciones y se pueden hacer en versiones horneadas o frías, como la tarta de tres chocolates.
  • Flanes y natillas: Postres cremosos y tradicionales, como el flan de huevo, las natillas y el flan de queso. Son postres sencillos y accesibles que suelen gustar a todos y pueden servirse con caramelo o acompañados de galletas.
  • Postres con frutas: Postres frescos y saludables a base de frutas de temporada, como macedonias, brochetas de frutas, compotas y ensaladas de frutas. También incluyen preparaciones más elaboradas como peras al vino o naranjas a la canela.
  • Helados y sorbetes: Perfectos para el verano, aunque se disfrutan todo el año. Los helados y sorbetes pueden ser caseros o comerciales, y existen muchas opciones de sabores, desde los más tradicionales hasta versiones de frutas, yogur o incluso con ingredientes más exóticos.
  • Bizcochos y magdalenas: Postres horneados como el bizcocho de yogur, las magdalenas y el bizcocho de naranja. Son ideales para acompañar el café o el té, y se pueden personalizar con frutos secos, ralladura de limón o chocolate.
  • Arroces y pudines: Platos dulces como el arroz con leche, el pudin de pan o la cuajada. Son postres contundentes y reconfortantes, perfectos para el invierno y muy tradicionales en la cocina española.
  • Crepes y filloas: Postres de masa fina que se rellenan de mermelada, chocolate, nata o frutas. Las filloas, típicas de Galicia, se pueden hacer dulces o saladas, y son una opción versátil que gusta a toda la familia.
  • Chocolates y trufas: Postres de chocolate, como brownies, trufas o bombones caseros. Los postres de chocolate son muy apreciados en todas las épocas del año y pueden prepararse en formatos individuales o para compartir.
  • Dulces tradicionales y de convento: Postres españoles tradicionales como los pestiños, rosquillas, torrijas y buñuelos. Son opciones muy típicas de festividades y se disfrutan especialmente en Semana Santa y otras celebraciones.
  • Mousses y espumas: Postres ligeros y cremosos como la mousse de chocolate, la mousse de limón o las espumas de frutas. Son frescos y suaves, ideales para finalizar una comida sin sentirse pesado.
  • Quesos y postres lácteos: Además de los postres cremosos, esta categoría incluye tablas de quesos que pueden servirse como postre o platos de requesón con miel y frutos secos. Los postres lácteos son opciones populares y a menudo incluyen yogur, cuajada o quesos frescos.
  • Postres individuales en vasitos: Presentaciones modernas y prácticas como tiramisú en vaso, cheesecakes individuales o panna cotta. Son postres perfectos para eventos y cenas, permitiendo a cada comensal disfrutar de una ración personal.
  • Galletas y petit fours: Pequeños dulces y galletas, como las galletas de almendra, los polvorones o los macarons. Estas opciones funcionan bien para acompañar el café y son ideales para cerrar una comida de forma ligera.
  • Pastelería internacional: Postres de otras gastronomías que se han adaptado bien al gusto español, como el tiramisú italiano, el cheesecake americano o los mochis japoneses. Aportan un toque exótico y son ideales para variar los postres tradicionales.