cretácico temprano
El mundo cambiante del cretácico temprano
Los continentes se separaban y los ecosistemas seguían caminos distintos. Este recorrido explica cómo se reconstruyen el clima, la vegetación y las conexiones geográficas del cretácico temprano, distinguiendo la diversidad real de los sesgos que introduce el registro fósil.
Plantas con flores y su impacto en los dinosaurios
Las primeras angiospermas no transformaron todos los bosques de golpe. Flores diminutas, polen y plantas acuáticas permiten reconstruir una expansión desigual. El artículo examina qué pudo cambiar para los herbívoros y qué pruebas hacen falta para hablar de coevolución.
Iguanodon: un herbívoro adaptado
El supuesto cuerno de Iguanodon resultó ser un pulgar especializado. Sus esqueletos permiten reconstruir un gran herbívoro con manos multifuncionales y revisar su postura. La historia de Bernissart explica además por qué documentar y conservar los fósiles sigue siendo parte de la investigación.
La evolución de los dinosaurios con cuernos
Los primeros ceratopsios no tenían el aspecto de Triceratops. El pico, la dentición y los pequeños rebordes del cráneo permiten seguir una evolución ramificada. Liaoceratops muestra por qué los caracteres cambiaron a ritmos distintos y por qué el crecimiento complica la comparación de fósiles.
Psittacosaurus: los inicios de los ceratopsios
Psittacosaurus conserva pruebas poco habituales sobre la vida de un dinosaurio pequeño. Sus fósiles permiten investigar cambios de postura durante el crecimiento, escamas y filamentos caudales. Los estudios de pigmentación añaden indicios sobre camuflaje, con límites que conviene distinguir de la reconstrucción artística.








