Dos telas del mismo color pueden comportarse de forma completamente distinta. Aprenderás a reconocer el tejido plano, localizar el hilo y decidir si una tela es adecuada para tus primeras muestras y para la falda del curso.
Fibra y estructura no son lo mismo
Algodón, lino, lana y poliéster nombran fibras. Tejido plano y tejido de punto describen estructuras. Una camiseta de algodón suele estar hecha con punto mientras que una popelina de algodón se construye entrecruzando hilos. Por eso no basta con pedir algodón para saber cómo se comportará una tela. Pregunta también por su estructura, peso y uso recomendado. Las mezclas combinan fibras pero su tacto no permite conocer con certeza la composición. Conserva la información de la compra.
Para este curso elige un tejido plano estable que no sea transparente y se deje planchar de acuerdo con su composición. Una popelina con cuerpo moderado puede resultar manejable. Un algodón muy rígido producirá más volumen en la cintura fruncida. Una tela demasiado fina exigirá acabados más delicados. Toca una muestra, dóblala y déjala caer desde la mano antes de decidir. La apariencia sobre el rollo no revela todo lo que ocurrirá al vestirla.
Localiza orillos, urdimbre y trama
Los orillos son los bordes longitudinales que salen acabados del telar. La urdimbre discurre paralela a ellos y suele coincidir con el hilo indicado en los patrones. La trama cruza de un orillo al otro. La dirección diagonal se llama bies y normalmente cede más. Esta diferencia explica por qué una pieza cortada torcida puede girarse o alargarse de forma desigual aunque sus bordes parezcan rectos al principio.
Extiende el retal sin estirarlo y busca ambos orillos si los conserva. Traza sobre una hoja un rectángulo que represente la tela y dibuja la dirección longitudinal. En tejidos sin orillo visible necesitarás observar los hilos con más cuidado. No deduzcas el hilo por el borde cortado de la tienda: puede estar inclinado. Tampoco incluyas el orillo rígido en una costura importante del proyecto. Su tensión puede diferir de la del resto del material.
Derecho, revés y sentido del dibujo
El derecho es la cara que quieres mostrar en la prenda. Algunas telas presentan una diferencia clara; otras son casi iguales por ambos lados. Si no hay una cara evidente, puedes elegirla pero debes mantener la misma decisión en todas las piezas. Marca el revés con un sistema discreto que no manche. Prueba cualquier tiza o rotulador sobre un recorte antes de usarlo en una parte visible.
Además de la cara, observa el sentido. Un estampado de flores puede tener una orientación dominante aunque no incluya figuras verticales. El pelo y determinados acabados también cambian de aspecto al girar la pieza. Para simplificar el primer proyecto, usa un tejido liso sin pelo ni dirección aparente. Cuando trabajes con rayas o cuadros, tendrás que prever el casado del dibujo y consumirás más tela. No confundas girar un patrón ciento ochenta grados con colocarlo atravesado al hilo.
Comprueba caída, grosor y recuperación
Cuelga una muestra sobre el borde de la mesa para observar su caída. Después forma unos pliegues con la mano. Imagínalos repartidos alrededor de la cintura: si quedan rígidos y abiertos, la falda será voluminosa. A continuación superpón cuatro capas. Esa aproximación permite anticipar el grosor que aparecerá en algunas intersecciones. Una máquina doméstica puede coser una capa con facilidad y tener dificultades cuando coinciden varios márgenes.
Estira suavemente el retal en ambas direcciones sin deformarlo a propósito. Observa si recupera la forma o queda ondulado. No conviertas esta prueba manual en una medida técnica de elasticidad. Aquí buscas distinguir una tela estable de otra que exige procedimientos diferentes. Mira también si se deshilacha al manipular el borde. Un tejido que pierde hilos enseguida necesitará protección de los márgenes y menos manipulación durante el montaje.
Prepara la tela antes de medirla
Lava o prepara el tejido según las instrucciones del proveedor y el cuidado que tendrá la prenda acabada. Si una tela encoge, es preferible descubrirlo antes del corte. Evita suponer que todos los algodones admiten el mismo tratamiento. Los tintes, mezclas y acabados pueden modificar las indicaciones. Cuando no conozcas el cuidado apropiado, consulta al comercio y ensaya con una muestra antes de someter toda la pieza a un proceso agresivo.
Tras secarla, alisa sin estirar y plancha con temperatura adecuada. Puedes marcar un cuadrado de prueba antes del lavado y comparar después sus lados para observar cambios. Anota las medidas iniciales y finales. No necesitas calcular una compensación complicada para este proyecto: necesitas trabajar con la tela estabilizada. Comprueba también si el color destiñe sobre un paño claro húmedo en una prueba discreta. Si hay dudas, no combines inmediatamente esa tela con otra blanca.
Errores habituales
Elegir solo por el estampado lleva a materiales que complican cada operación. Una tela resbaladiza exige más control al cortar y puede esconder pequeños desplazamientos hasta que coses. Otro error es tirar del borde para alinearlo con la mesa. Puedes dejar el rectángulo aparentemente perfecto y deformar el interior. Alinea mediante el hilo y deja reposar la tela plana antes de marcar.
También conviene evitar márgenes llenos de orillo y pruebas de plancha directamente sobre el derecho. La primera decisión puede tensar una costura y la segunda dejar brillo o marcas. Si el material no responde bien en los ensayos, cámbialo antes de cortar el proyecto. Es una decisión práctica, no una derrota. Aprender a descartar una tela inadecuada forma parte del patronaje tanto como dibujar una línea recta.
Lo que deberías recordar
- La fibra no determina por sí sola la estructura del tejido.
- El hilo del patrón debe respetar la dirección de la tela.
- Prepara y prueba el material antes del corte definitivo.
Ejercicio práctico
- Compara dos retales e identifica estructura, derecho y dirección del hilo.
- Observa caída, deshilachado y grosor con varias capas.
- Registra el cuidado indicado y prepara una muestra antes del lavado.
- Elige el tejido del proyecto y justifica la decisión con dos propiedades.
Registra los resultados en la hoja 2 del cuaderno de prácticas. Utiliza el apartado «Observaciones» para anotar dudas o detalles que quieras revisar antes de continuar.
Siguiente capítulo: Toma medidas corporales y distingue las holguras








