El bajo determina el largo visible y remata el borde inferior. Vas a comprobarlo con la cintura ya ajustada, preparar una doble vuelta regular y coser sin estirar la tela ni formar pequeños pliegues involuntarios.
Fija primero la posición de la cintura
Antes de medir el bajo, ponte la falda con el elástico definitivo y reparte el frunce. La cintura debe estar donde se llevará normalmente. Si cambias su altura después de marcar, el largo aparente también cambiará. Utiliza el calzado o una altura de calzado representativa del uso que imaginas. Mantén una postura natural y evita inclinarte para mirar la marca porque eso altera la caída.
Pide ayuda para revisar el contorno si es posible. Un espejo permite observar pero no garantiza que midas sin moverte. Este modelo rectangular puede necesitar una pequeña nivelación por la distribución corporal. No interpretes cualquier diferencia como un error de costura. Lo que importa es que el bajo tenga la línea deseada cuando la prenda está correctamente colocada. Si la diferencia es grande, revisa primero cintura, hilo y simetría del montaje.
Marca el largo acabado sin recortar aún
Señala la línea del bajo terminado con un marcador probado o con hilvanes. Puedes comprobar su distancia al suelo en varios puntos si buscas una línea nivelada. Trabaja con la persona quieta y revisa delantero, espalda y laterales. No utilices el borde crudo como referencia absoluta: todavía incluye la reserva y puede contener pequeñas irregularidades. La línea acabada es la decisión principal.
Retira la falda y colócala sobre una superficie amplia. Suaviza las transiciones entre marcas sin crear picos. Conserva por debajo la reserva de 3 cm prevista para el doblez de 1 cm más otro de 2 cm. Antes de recortar, comprueba que realmente necesitas hacerlo. Si el largo aprobado coincide con el patrón, quizá baste con ordenar los bordes. Una reserva recortada en exceso no puede recuperarse simplemente planchando.
Ensaya el acabado en un retal
Prepara el mismo doblez en un recorte: lleva 1 cm hacia el revés y después otros 2 cm. El borde crudo quedará encerrado. Plancha y cose cerca del borde interior doblado. Comprueba el aspecto por el derecho, la regularidad del pespunte y el grosor. El hilo puede combinar con la tela para disimular pequeñas variaciones o contrastar si buscas un efecto deliberado, aunque para comenzar suele facilitar el trabajo un color cercano.
Utiliza una puntada recta adecuada al tejido y evita un ajuste tan corto que perfore o endurezca el bajo. No existe un valor universal. La muestra te permitirá elegir. Observa también si la presión del prensatelas o el arrastre desplazan una capa. Si aparecen ondas, revisa el manejo antes de atribuirlas al hilo. Un bajo largo exige apoyo de la pieza sobre la mesa para que su peso no desvíe el avance.
Prepara el doblez alrededor de la falda
Marca varios puntos de referencia y realiza el primer doblez de 1 cm. Después dobla 2 cm y comprueba la anchura de forma periódica. En las costuras laterales, mantén los márgenes abiertos y evita que se acumulen todos hacia un lado. Puedes hilvanar el borde interior para estabilizarlo. Los alfileres deben colocarse de forma que puedas retirarlos antes de la aguja.
Una falda rectangular tiene un borde bastante sencillo. En una falda muy evasé o circular, un bajo ancho necesitaría otro tratamiento porque la longitud del borde y la de su zona interior son diferentes. No extrapoles automáticamente este método a cualquier silueta. Aquí deberías poder formar la doble vuelta sin grandes frunces. Si sobra tela de manera marcada, revisa que no estás trabajando sobre un borde deformado o sobre una modificación curva que exige adaptación.
Cose con un ritmo constante
Empieza en una zona poco visible, como cerca de un lateral y fija la costura de forma discreta. Sigue el borde doblado manteniendo una distancia estable. No mires solo la aguja: observa la relación entre el canto interior y la guía del prensatelas. Para y recoloca la falda cuando el peso empiece a tirar. Nunca intentes resolver una bolsa empujándola bajo el prensatelas con la máquina en marcha.
Al completar la vuelta, enlaza con el inicio sin crear un bloque excesivo de puntadas. Retira el hilván, corta los hilos y plancha con el procedimiento probado. Deja enfriar antes de colgar y evaluar. Mira el bajo desde cierta distancia y también de cerca. La revisión general permite detectar una línea inclinada; la cercana revela saltos, enganches o zonas donde el borde interior no ha quedado sujeto.
Errores habituales
Medir desde una cintura todavía floja suele dar un largo incorrecto. El orden del montaje importa: primero resuelve la sujeción y después el bajo. Otro fallo es recortar por la línea acabada olvidando la reserva. Marca claramente ambas antes de usar las tijeras. Si trabajas con varias líneas de tiza, identifica la que debes seguir y elimina las que ya no sirven cuando sea seguro hacerlo.
Tirar de la tela detrás de la máquina puede producir un borde ondulado. Si ocurre, prueba a liberar unas puntadas y observa si recupera su forma. No intentes ocultarlo únicamente con vapor intenso. Revisa la causa y repite el tramo si es necesario. Un bajo algo más lento pero bien apoyado suele quedar mejor. Conserva una nota del largo final y de la reserva utilizada para que futuras modificaciones no empiecen desde cero.
Lo que deberías recordar
- El largo se comprueba con la cintura definitiva.
- La línea acabada y la línea de corte son distintas.
- Apoya el peso de la falda para evitar ondas.
Ejercicio práctico
- Comprueba la cintura y marca el largo terminado en varios puntos.
- Anota si necesitas nivelar y cuánto modificas en cada zona.
- Prepara una muestra con dobleces de 1 cm y 2 cm.
- Cose el bajo completo y revisa línea, sujeción y ausencia de ondas.
Registra los resultados en la hoja 14 del cuaderno de prácticas. Utiliza el apartado «Observaciones» para anotar dudas o detalles que quieras revisar antes de continuar.
Siguiente capítulo: Confecciona un bolsillo de parche en una muestra








