Vaya por delante que yo no soy ningún forofo del fútbol pero me encanta ver los partidos de alta competición y comprobar cómo los muchachos, como decía Di Stéfano, son capaces de jugar a toda velocidad y hacer proezas físicas que a mí me siguen maravillando.
Los partidos que más me gusta ver son los de la selección española porque en ellos se juntan los mejores jugadores del país con una lucha deportiva entre países en la que me es muy fácil tomar partido. No obstante, durante todo el año también los equipos españoles juegan partidos internacionales y yo voy con los equipos españoles; por eso no puedo apoyar al Barcelona, que presume de su carácter anti español, pero tampoco puedo seguir mucho al Villarreal o el Betis porque siempre caen eliminados en las primeras rondas de la competición, así que no me queda más remedio que seguir al Real Madrid como mejor equipo español de la historia y que siempre participa en las competiciones internacionales con opciones a la victoria final.
Dicho esto, la tendencia de los últimos años del Real Madrid es despreciar a los jugadores nacionales y optar por jugadores extranjeros, preferentemente de raza negra. No tengo nada contra las razas ni contra los extranjeros pero si se trata de seguir a un club de fútbol en el que yo me pueda identificar y ver representado prefiero que sean jugadores españoles (y si fueran de Granada ya sería la repanocha) que sientan la defensa del club como propia y que cuando ganen algún torneo saquen la bandera de España con la que yo tanto me identifico.
Por eso este verano me ha dado mucha pena ver cómo el Real Madrid sigue presumiendo de que hace negocio con los jugadores de la cantera que vende y se ha gastado ciento cuarenta millones de euros en contratar a una medianía que no va a aportar nada al club. La salida de Gonzalo me parece especialmente hiriente porque ya dije hace mucho tiempo que me parece mucho mejor delantero para el Real Madrid y para cualquier equipo que Kilian Mbappé, con el cual el Real Madrid no va a ganar ningún título por más que sea el ojito derecho de Florentino Pérez o precisamente por eso. ¡Menudo lastre se quitó de encima el PSG, que no para de ganar desde entonces!
Sea como fuere, Gonzalo García se fue a la Premier League a jugar en el Fulham, un equipo de segunda fila que todos los años está a media tabla o coqueteando con el descenso. Desde que llegó se ha ganado la titularidad porque quienes le hemos visto jugar con el Real Madrid ya sabemos de su calidad y de la lucha constante que lleva a cabo durante los 90 minutos. Por eso desde que llegó no sólo ha sido titular en los cinco partidos de Premier jugados sino que ha jugado 427 minutos en esos cinco encuentros, lo que significa que prácticamente está jugando todo lo importante.
La única pega que se le puede poner es que en esos cinco partidos de Premier solo ha marcado un gol, precisamente en su debut contra el Chelsea el 24 de agosto y pese a ese tanto el Fulham perdió por dos a tres, lo que empañó su presentación pero no impidió que la afición local valorase es su esfuerzo y le dedicase uno de sus habituales cánticos.
Mirando ese único gol podría parecer que la aportación de Gonzalo al Fulham no está siendo tan significativa y que tal vez le hubiese valido la pena quedarse en el Real Madrid para rascar algún minuto en sustitución de Kilian Mbappé y marcar un golito de vez en cuando, como cada vez que salía. Sin embargo hay que tener en cuenta que, además de que personalmente está haciendo lo que más le gusta a un futbolista que es jugar, el Fulham no es un equipo puntero y marcar goles en esos equipos cuesta mucho más trabajo que cuando se está en un top europeo.
El hecho de ser titular en todos los partidos y jugar casi hasta el final o completar el partido le está consolidando como delantero titular de la Premier League, lo que para un jugador de 22 años que hasta ahora simplemente era un canterano cualquiera cuya máxima aspiración era rascar los tres minutos de descuento, es algo de mucho valor y que le permite estar en el candelero para cuando llegue la hora de lo importante, estar a disposición del seleccionador nacional.
Por supuesto, después de ver todos estos vaivenes del Real Madrid y cómo está despreciando a los jugadores nacionales ¡y a su propia cantera! en favor de extranjeros mediocres, mi interés por el equipo blanco se ha reducido bastante. No es que me vaya a poner ahora a ver partidos internacionales del Betis o del Villarreal sino que simplemente dejaré de ver fútbol internacional hasta poder ver a la selección campeona del mundo. Porque no creo que a estas alturas de su vida Florentino Pérez vaya a cambiar de idea y deje de contratar a todos esos jugadores que son capaces de taparse la camiseta de apoyo a Ceuta y que son simples trabajadores extranjeros que ni sienten al Real Madrid ni a España (igual que yo no sentiría a otro país extranjero si me contratasen para trabajar a miles de kilómetros de aquí).
Yo no les culpo de nada pero aunque no tenga poder para cambiar nada, tengo eso que se llama la capacidad de votar con el mando a distancia y si lo que veo no me gusta, puedo ponerme a ver una película, mantenerme informado al minuto en Twitter o salir a darme un paseo por Granada que en otoño también está espectacular.








