El bacalao ajoarriero permite llevar un pequeño guiso al aperitivo sin recurrir a salsas añadidas. Sus lascas quedan envueltas en tomate y pimientos, con el ajo como fondo aromático. Sobre una rebanada tostada, el conjunto debe resultar jugoso pero suficientemente espeso para no escaparse por los bordes.
La preparación requiere algo más de atención que abrir una conserva, aunque casi todo el trabajo consiste en cocinar las verduras con calma. Utilizaremos bacalao ya desalado para que puedas completar la receta en una sola sesión. Las cantidades están pensadas para ocho pintxos de entrante, dos para cada persona.
Bacalao desalado y un sofrito bien reducido
Compra migas gruesas de bacalao desalado listas para cocinar y revisa si la etiqueta indica algún tratamiento previo. No son equivalentes a las migas secas en salazón. Estas últimas necesitan un desalado que depende del producto y añadiría una espera considerable. Recorre las piezas con los dedos limpios para localizar espinas y seca la superficie antes de incorporarlas a la cazuela.
El tomate triturado debe ser natural, sin azúcar ni especias añadidas. Su agua se evaporará durante la cocción. El pimiento rojo aporta dulzor y el verde un matiz vegetal; los cortaremos pequeños para que se repartan entre las lascas. Dos dientes de ajo bastan para perfumar esta cantidad sin cubrir el sabor del pescado. El pan necesita una superficie tostada que resista el guiso durante el servicio.
Una preparación vinculada a Navarra
El portal oficial de turismo de España incluye el ajoarriero entre las recetas de Navarra. Su versión reúne bacalao, ajo, tomate y pimiento choricero, además de otros ingredientes. Esa referencia muestra una preparación regional concreta, pero no significa que todas las cocinas utilicen exactamente las mismas proporciones. Referencia de esta curiosidad.
Para este pintxo adaptamos el guiso al tamaño del pan y empleamos pimientos frescos, tal como permite la propuesta del recetario. La intención no es presentar una fórmula única del ajoarriero, sino conservar su combinación reconocible de bacalao, ajo y hortalizas en una ración pequeña.
Cómo preparar pintxo de bacalao ajoarriero
Cuatro raciones de entrante: ocho pintxos. Dificultad media. Preparación: 15 minutos. Cocción: unos 35 minutos. Reposo y montaje: 5 minutos. Tiempo total: unos 55 minutos. Se parte de bacalao ya desalado; el tostado del pan se hace durante la cocción final.
Ingredientes para cuatro personas
- 8 rebanadas de baguette (180 g)
- 300 g de bacalao desmigado ya desalado y limpio
- 250 g de tomate natural triturado
- 100 g de pimiento rojo limpio
- 100 g de pimiento verde limpio
- 2 dientes de ajo (8 g pelados)
- 30 ml de aceite de oliva
- Hasta 1 g de sal, solo si hace falta tras probar el guiso cocinado
Sustituciones y adaptaciones
Puedes usar lomos desalados en lugar de migas: retira piel y espinas y separa 300 g de carne limpia. Si utilizas tomate fresco, ralla 300 g y cocina algo más para evaporar su agua. La merluza permitiría aprovechar la técnica, pero no reemplaza al bacalao sin cambiar la identidad de la receta. No añadas pimiento choricero como un ingrediente obligatorio escondido: esta versión se resuelve con los pimientos de la lista.
Preparación paso a paso
- Lava y seca los pimientos, retira semillas y nervios gruesos y pesa las cantidades limpias. Córtalos en dados de unos 5 mm. Pela y pica el ajo. Revisa el bacalao, elimina espinas y seca las migas con papel de cocina.
- Calienta el aceite en una cazuela ancha a fuego medio-bajo. Añade el ajo y remueve durante 30-45 segundos, solo hasta que desprenda aroma. No esperes a que se vuelva marrón, porque amargaría el sofrito.
- Incorpora los dos pimientos y cocina entre 12 y 15 minutos a fuego medio-bajo. Remueve cada poco para que se ablanden por igual. Si se doran antes de estar tiernos, baja el fuego; no necesitas añadir agua a un sofrito que después tendrá tomate.
- Agrega el tomate triturado y cocina destapado unos 15 minutos a fuego medio-bajo. Remueve con una cuchara de madera. La mezcla estará lista cuando tenga aspecto espeso y el surco de la cuchara tarde un instante en cerrarse.
- Añade el bacalao y mezcla con movimientos suaves. Cocina aproximadamente 5-7 minutos, según el grosor de las migas. El pescado debe quedar opaco y separarse en lascas. Comprueba que el centro alcance 70 °C durante 30 segundos, evitando alargar la cocción una vez conseguido.
- Prueba una pequeña porción ya cocinada. Solo entonces incorpora parte o todo el gramo de sal si resulta necesario. El bacalao desalado puede aportar suficiente sazón por sí mismo. Si el guiso ha soltado líquido, mantenlo brevemente destapado a fuego moderado.
- Mientras termina el pescado, tuesta las rebanadas en una sartén seca a fuego medio, alrededor de 90 segundos por cara. Deja reposar el guiso 3 minutos fuera del fuego y repártelo sobre el pan. Coloca las lascas mayores arriba para que se reconozca el bacalao.
Cómo reducir la salsa sin secar el bacalao
La reducción del tomate debe hacerse antes de añadir el pescado. Si esperas al final para evaporar una salsa muy líquida, las migas pasarán demasiado tiempo al fuego y perderán jugosidad. Una cazuela ancha favorece la evaporación y permite remover sin romperlo todo.
No aplastes el bacalao contra el fondo. Conviene que haya lascas pequeñas y medianas: así el pintxo se come con comodidad y sigue mostrando pescado, en lugar de una pasta uniforme. Si utilizas migas especialmente finas, empieza a comprobar su cocción antes.
Para prepararlo con antelación, guarda el guiso en un recipiente poco profundo y refrigéralo con prontitud. El pan se mantiene separado. Al recalentarlo, hazlo de forma completa y uniforme; si necesitas aflojar una salsa muy densa, puedes aprovechar el propio líquido que haya soltado en el recipiente, sin empapar después las tostadas.
Del guiso al pan sin esperas
Sirve el ajoarriero caliente o templado, nunca hirviendo sobre el pan. Una cucharada generosa por pieza suele ser suficiente; el relleno debe sostenerse por sí mismo. Utiliza platos pequeños y ten servilletas a mano, porque el tomate y el aceite pueden manchar al morder.
Un vino blanco seco acompaña bien el bacalao y el pimiento. Para una opción sin alcohol, el agua con gas ofrece un contraste limpio. Evita colocar el pintxo sobre hojas de ensalada húmedas: ablandarían precisamente la base que has tostado.








