Tu primer programa no necesita resolver un problema espectacular. Necesita comportarse de una forma que puedas predecir. En esta lección escribirás varias instrucciones, observarás su orden y provocarás un error pequeño para aprender a reconocerlo. Trabajarás con mensajes de texto y comentarios antes de introducir datos que cambian.
Un programa es un archivo de instrucciones
Crea un archivo llamado saludo.py dentro de la carpeta del curso. Escribe las tres líneas siguientes. Puedes copiarlas al principio pero después vuelve a escribirlas a mano para prestar atención a las comillas y los paréntesis. No copies los delimitadores que rodean el bloque del ejemplo.
print("Empieza la sesión")
print("Hoy voy a practicar programación")
print("He terminado mi primer programa")
Antes de ejecutarlo anota qué crees que aparecerá y en qué orden. Guarda el archivo y ejecútalo con el procedimiento de la lección anterior. Debes ver tres mensajes en tres líneas. Python llega a cada instrucción según el orden del archivo. Ninguna de estas instrucciones espera una respuesta del usuario ni se repite por sí sola.
La operación print muestra información en la salida. Los paréntesis contienen lo que queremos mostrar. Las comillas indican que se trata de texto literal. El mensaje puede estar escrito en español aunque print sea una palabra propia de Python. Cambiarla por imprimir no traduce la instrucción: crea un nombre diferente que Python no conoce.
Texto literal y signos del lenguaje
En print(«Hola») la palabra Hola forma parte del mensaje. Las comillas y los paréntesis pertenecen a la sintaxis. La sintaxis es el conjunto de reglas que determina cómo se escriben instrucciones válidas. El ordenador no puede suponer que olvidaste una comilla y completar siempre la frase como lo haría una persona.
Puedes usar comillas dobles o simples para delimitar una cadena de texto. Debes cerrar con el mismo tipo que utilizaste al abrir. Para reducir distracciones emplearemos comillas dobles en la mayoría de los ejemplos. Si el mensaje contiene una comilla del mismo tipo necesitarás tratarla adecuadamente o elegir el otro delimitador.
Prueba esta línea independiente:
print('El archivo se llama "saludo.py"')
Aquí las comillas simples delimitan el texto y las dobles forman parte del mensaje mostrado. No necesitas aprender todavía todas las combinaciones posibles. Sí debes distinguir qué caracteres pertenecen al contenido y cuáles sirven para expresar instrucciones. Esa distinción volverá a aparecer cuando trabajemos con datos estructurados.
Cambiar el orden cambia el resultado
Intercambia la primera y la última línea de tu programa. Guarda y ejecuta de nuevo. Los mensajes aparecen en el nuevo orden aunque su significado resulte extraño. Python no interpreta que «He terminado» debería ir al final. Sigue las instrucciones que has escrito. Esta literalidad explica muchos fallos que parecen misteriosos al empezar.
También puedes repetir una línea para mostrar el mismo mensaje dos veces. El programa no elimina duplicados porque piense que te has equivocado. Si una instrucción aparece dos veces la ejecutará dos veces cuando alcance ambas posiciones. Más adelante utilizaremos bucles para expresar repeticiones sin copiar líneas continuamente.
Introduce una línea vacía entre los mensajes. Verás que no genera por sí sola una línea vacía en la salida. Una línea vacía del archivo ayuda a organizar el código. Para mostrar un salto adicional puedes llamar a print() sin argumentos. El código escrito y el texto mostrado son cosas relacionadas pero diferentes.
Explicar una decisión con comentarios
Un comentario empieza con el símbolo # cuando se encuentra fuera de una cadena de texto. Python ignora el resto de esa línea como instrucción ejecutable. Los comentarios sirven para dejar una explicación útil a la persona que lee el archivo. No deberían describir de forma repetitiva lo que ya se ve con claridad.
# Mensaje de prueba para comprobar la ejecución del archivo.
print("La sesión está preparada")
Un comentario como «muestra un mensaje» junto a cada print aporta poco. En cambio «usamos datos inventados para practicar» explica una decisión relevante. Escribe comentarios breves y mantenlos actualizados. Un comentario que describe una versión antigua puede confundir más que la ausencia de comentario.
No utilices comentarios para esconder indefinidamente grandes cantidades de código que ya no necesitas. Durante una prueba puntual puede resultar útil desactivar una línea. Cuando la solución esté clara conserva el archivo limpio y guarda las versiones importantes en copias identificables. Todavía no necesitas aprender un sistema completo de control de versiones.
Provocar un error de forma controlada
Guarda una copia que funcione. Después elimina la comilla final de uno de los mensajes y ejecuta el programa. Python detectará un problema de sintaxis. El texto exacto del mensaje puede variar entre versiones pero debe señalar que no puede interpretar correctamente esa cadena. Lee también el número de línea indicado.
Corrige únicamente la comilla y repite la ejecución. No cambies al mismo tiempo el nombre del archivo, el editor y el contenido entero. Si modificas muchas cosas a la vez será difícil saber cuál resolvió el problema. Este método de cambios pequeños te acompañará en ejercicios bastante más complejos.
Ahora sustituye print por Print en una línea. Las mayúsculas importan: no son el mismo nombre. El archivo puede ser sintácticamente válido pero fallar al intentar utilizar un nombre desconocido. Has observado dos familias distintas de problemas. Una impide interpretar el programa y otra aparece cuando se intenta ejecutar una operación.
Errores habituales
- Añadir puntuación de una frase corriente fuera de las comillas.
- Copiar comillas tipográficas que el editor ha sustituido automáticamente.
- Interpretar cualquier mensaje de error como una avería del ordenador.
- Esperar que el programa recuerde una modificación que no has guardado.
- Escribir Print cuando necesitas print.
Lo que deberías recordar
- Las instrucciones se ejecutan en el orden que escribes.
- El texto literal necesita delimitadores correctos.
- Un comentario explica el código pero no se ejecuta.
- Un error pequeño y reproducible resulta más fácil de corregir.
Ejercicio práctico
Escribe tres mensajes que presenten una sesión de estudio: una bienvenida, el objetivo concreto y una despedida. Anota primero las salidas esperadas en la tercera hoja del cuaderno. Añade un comentario que explique por qué has elegido ese objetivo. Ejecuta el programa y compara la predicción con el resultado.
Después provoca un único error de comillas. Copia su mensaje en el apartado correspondiente y registra cómo lo has corregido. Recupera el programa válido y cambia el orden de dos instrucciones. La práctica está completa cuando puedes explicar tanto el resultado correcto como el fallo provocado sin limitarte a decir que «ahora funciona».
Siguiente capítulo: Guardar información con variables y tipos.








