Me he puesto a darle vueltas a esto de la inteligencia artificial y a la posibilidad de que una de ellas descontrolada pueda llegar a la destrucción de la Humanidad y supongo que me he quedado exactamente igual que todo el mundo después de analizar el problema con un poco de amplitud de miras y no me veo capaz de llegar a ninguna conclusión.
En un principio la destrucción de la Humanidad por la inteligencia artificial es un riesgo que aparece en la literatura científica y después en las películas, que es por donde nos ha llegado a la mayoría de nosotros, pero yo supongo que algo de cierto podría haber en todo eso e incluso podría darse el caso de que ese y no otro fuera el Gran Filtro al que se refiere la Paradoja de Fermy.
Como sabes la Paradoja de Fermi es una pregunta que parte de la premisa de que la vida inteligente es un producto natural de la evolución, pero si hay tantos trillones de soles con planetas habitables debería haber más civilizaciones como la nuestra aunque nunca nos han contactado así que es posible que haya algo que acabe siempre frenando el desarrollo o directamente destruyendo a todas esas civilizaciones y por eso todavía no los hemos visto por aquí.
Claro que esa posibilidad teórica es algo que no sería suficiente para frenar el desarrollo de la IA porque lo mismo puede decirse de la energía nuclear y de la bomba de hidrógeno y nada ha impedido que esté en los arsenales de las grandes potencias y al final (o por lo menos por ahora) no ha pasado nada. Eso hace que muchos sospechemos que la posibilidad de que la inteligencia artificial destruya a la Humanidad no es la verdadera causa del revuelo que hay ahora mismo sobre este tema.
Todo empezado porque algunos directivos de empresas estadounidenses de inteligencia artificial han hecho algunas declaraciones públicas en las que de alguna manera piden un freno en la carrera de su desarrollo porque intuyen un final complicado, una vez que algunos de sus de los agentes creados por sus inteligencias artificiales se les ha escapado de las manos y, sin ninguna maldad, han cometido actos ilícitos o cuando menos inmorales para conseguir sus objetivos. El problema es que esos agentes están en una etapa de desarrollo que podríamos llamar inicial porque la verdadera explosión de la inteligencia artificial podría darse, por favor entiéndase que digo podría darse no que se vaya a dar, en el caso de que las inteligencias artificiales adquiriesen la capacidad de entrenarse así mismas. La verdad es que hasta la fecha ninguna lo ha conseguido y, como pasa con los programas informáticos, ninguna de ellas es capaz de llegar más allá de donde le sugiere el programador, aunque los programadores no prevean todas las posibles alternativas y por eso pasa lo que pasa. En un ordenador con Windows se traduce en una pantalla azul y en un dron militar un fallo de programación se traduce en que el dron, para conseguir sus objetivos, destruye a el centro de control de su propio bando porque le impone limitaciones o reglas de contacto que disminuyen su las posibilidades de victoria
Escribí hace trece años un artículo pidiendo que no se fabricasen robots humanoides pero no tengo clara la razón de toda esta campaña por puro miedo a un Skynet que todavía estaba muy lejos. Como ya hemos visto tantas cosas y hemos visto tantas veces anunciar a Elon Musk que los coches van a conducir solos y que los taxis van a circular sin taxistas por las ciudades y llevamos ya a quince años viéndolo hacer todos los años la misma promesa, sabemos que igual en esto de la inteligencia artificial no es oro todo lo que reluce y pudiera ser que hubiese debajo una trama económica. Imaginemos que esta campaña la orquestan los actores del negocio de la inteligencia artificial porque prevén que el ritmo inversor en el que se han metido es absurdo y les lleva inevitablemente a la quiebra dado que van a pasar muchas cosas antes de que las monstruosas inversiones en centros de datos que se están llevando a cabo ahora mismo a base de deuda se amorticen.
Una de ellas, es la creciente tendencia en centros educativos y en algunas empresas a plantearse el uso de inteligencia artificial en servidores locales. Cuando escribo esto, a finales de 2026, un ordenador con capacidad suficiente para ejecutar con fluidez un modelo de lenguaje para 8 o 10 puestos de trabajo en una empresa está alrededor de los veinte mil euros y vistos los precios de los servicios de inteligencia artificial que prestan las multinacionales estadounidenses, sospecho que cada vez más empresas van a optar por su propios modelos por gestionar la inteligencia artificial desde sus propias oficinas. Eso, además del lado económico, no olvidemos que les quita de encima muchos problemas legales sobre cesión de datos y privacidad pero a la vez abre las puertas a millones de inteligencias artificiales, de modo que ya no estamos hablando de que unas pocas inteligencias artificiales pueden enloquecer y destruir a la Humanidad sino que miles de inteligencias artificiales en empresas pueden enloquecer o incluso coordinarse para conseguir un fin (que no tiene por qué ser intrínsecamente malo para ellas, porque sabemos que son máquinas y odiar, no pueden odiar) pero incluye entre las medidas necesarias para cumplir esos objetivos la eliminación de la raza humana. Igual hay que acabar creando una policía de inteligencias artificiales mediante una inteligencia artificial y así no se acaba la Humanidad y santas pascuas.
Todo eso claro pasa en Estados Unidos porque Europa está debatiendo otra vez si el aceite y la mermelada debe en servirse en envases individuales en los bares o en envases unitarios de plástico, que es lo que realmente les preocupa a los señores que hay en Bruselas. En España por supuesto, bastante tenemos con lo que tenemos y estamos todo el día hablando de que tenemos una ciudad invadida y el Gobierno no hace nada pero les baila el agua a los perroflautas que se han puesto a defender a una gorrona profesional que lleva diecinueve años incumpliendo la sentencias que le exigían abandonar el piso de renta antigua que tenía en pleno centro de Madrid por 400 euros mensuales. Nosotros a lo nuestro.
Pero claro, resulta que todo esto que estoy diciendo se lo estoy dictando a un teléfono de una marca china y lo estoy viendo aparecer en un monitor… bueno al menos el monitor es coreano 😀 y he caído en que los chinos también están desarrollando sus propias inteligencias artificiales y si algo malo puede pasar en Estados Unidos con las inteligencias artificiales descontroladas, el riesgo se multiplica por diez o por cien en el caso chino porque por un lado allí la transparencia brilla por su ausencia y todo lo que me cuenten me lo creo y me parece poco y, por otro lado, si hasta ahora fabricaban algunos alicates y salían malos o se rompían al apretar el primer tornillo, no pasaba nada pero una inteligencia artificial China descontrolada puede ser absolutamente devastadora.
No es lo mismo que te mate una inteligencia artificial diciéndote «Hasta la vista, baby» que «¡Quin cun flin pon kin!.
No hay color.








