La morcilla y la pera forman un relleno de contrastes: intenso y oscuro por un lado, dulce y suave por otro. El hojaldre recoge ambos ingredientes en paquetes individuales que se sirven templados para apreciar la masa y evitar que la grasa del embutido resulte demasiado caliente.
La pera se cocina antes de entrar en el paquete y se deja en dados reconocibles. No se busca una compota ni un relleno azucarado. Una fruta madura pero firme aporta el dulzor necesario sin añadir miel ni azúcar.
Los ingredientes que dan carácter al relleno
La receta utiliza morcilla de arroz cocida, sin tripa. El arroz contribuye a que el relleno tenga cuerpo y facilita cortarlo. Comprueba el etiquetado y no confundas esta presentación con una morcilla fresca que necesite una cocción previa específica.
La pera conferencia suele mantener bien la forma cuando está firme. Pésala después de pelarla y retirar el corazón para no quedarte corto de fruta. Una pequeña cantidad de mantequilla ayuda a cocinarla y a dorar los bordes sin necesidad de preparar un almíbar.
Curiosidades de los ingredientes y la técnica
La Diputación de Burgos describe la morcilla de su provincia como un embutido que incluye sangre, arroz, manteca y cebolla, entre otros ingredientes. El arroz es una característica útil para reconocer el tipo de morcilla empleado aquí, aunque la receta puede adaptarse a otras variedades.
Combinar fruta y embutido permite equilibrar sabores sin disolverlos en una salsa. En este hojaldre la pera se incorpora al final del salteado para que parte de sus dados permanezcan visibles. La curiosidad culinaria está en conservar dos texturas dentro de una misma envoltura.
Cómo preparar hojaldre de morcilla y pera
Raciones: cuatro, como entrante. Dificultad: fácil. Preparación activa: 25 minutos. Sartén: 13-15 minutos. Enfriado: 20 minutos. Horno: 25-30 minutos. Reposo: 8 minutos. Total aproximado: 1 hora y 30 minutos, con el precalentamiento durante el enfriado.
Ingredientes para cuatro personas
- 2 láminas de hojaldre de 250 g cada una, aproximadamente 24 × 30 cm
- 250 g de morcilla de arroz cocida, sin tripa
- 250 g de pera pelada y sin corazón, aproximadamente 2 peras medianas
- 15 g de mantequilla
- 0,3 g de pimienta negra molida
- 1 huevo M para pincelar
Sustituciones y ajustes
Puedes utilizar morcilla de cebolla cocida en el mismo peso, pero el relleno quedará más blando y quizá necesite más reducción. La manzana sustituye a la pera en igual cantidad como adaptación; córtala del mismo tamaño y cocina hasta que esté tierna. No añadas azúcar automáticamente, porque cambia el equilibrio del plato.
Preparación paso a paso
- Pela las peras, retira el corazón y corta la pulpa en dados de 1 cm. Desmenuza la morcilla sin aplastarla hasta convertirla en pasta. No añadas sal de entrada: el embutido ya suele llevar suficiente.
- Derrite la mantequilla en una sartén de 24-26 cm a fuego medio. Añade la pera y cocina 8-10 minutos, removiendo con suavidad, hasta que esté tierna pero conserve su forma. Deja evaporar el jugo visible.
- Incorpora la morcilla y la pimienta. Cocina unos 5 minutos a fuego medio, separando los trozos grandes con la espátula. Calienta completamente el conjunto; si el fabricante indica un tratamiento adicional, respétalo.
- Pasa la mezcla a una fuente ancha y deja enfriar unos 20 minutos. Durante esa espera, precalienta el horno a 200 °C con calor arriba y abajo, sin ventilador. La grasa debe haber perdido fluidez antes de rellenar.
- Corta cada lámina en cuatro rectángulos de unos 12 × 15 cm. Coloca cuatro bases en una bandeja con papel de horno. Reparte el relleno sin apretarlo y deja un margen limpio de 1,5 cm.
- Bate el huevo y pincela los bordes. Cubre con las cuatro tapas, sella con los dedos y marca las uniones con un tenedor. Practica una incisión corta en la parte superior de cada paquete.
- Pincela con huevo y hornea en la zona media-baja durante 25-30 minutos. Busca capas doradas, base firme y relleno bien caliente. Si unas piezas reciben más calor que otras, gira la bandeja al final de la cocción.
- Retira a una rejilla y espera 8 minutos. Sirve un hojaldre por persona y corta con cuchillo de sierra para conservar las capas de la cubierta.
Cómo corregir los problemas más frecuentes
El grado de madurez de la pera cambia mucho el trabajo. Si está muy blanda, se deshará antes de perder agua y el relleno será más uniforme de lo previsto. Elige otra pieza más firme para esta receta y reserva la madura para una compota. Al cocinar la morcilla no busques una costra seca: basta con desmenuzarla y calentarla para que pueda mezclarse sin perder toda su jugosidad.
Presentación y acompañamientos
Presenta cada paquete sin salsas dulces ni glaseados. La pera ya cumple esa función dentro del relleno. Si te apetece acompañarlo, unas hojas de escarola aliñadas aparte aportan un contraste fresco y ligeramente amargo; no las coloques debajo de la masa.
Un tinto joven servido sin exceso de temperatura o agua con gas son dos opciones adecuadas. El relleno puede prepararse antes y mantenerse refrigerado, pero conviene montar el hojaldre cerca del horneado. Guarda los sobrantes en frío y recalienta solo las porciones que vayas a consumir.








