Spinosaurus: adaptaciones al agua y un debate abierto

Ciencia y tecnologíaSpinosaurus: adaptaciones al agua y un debate abierto

Spinosaurus ocupa aquí una posición que necesita una aclaración cronológica: los fósiles más conocidos del género pertenecen al cretácico tardío, especialmente al cenomaniense. Este artículo prolonga el recorrido del capítulo para seguir la historia de los espinosáuridos que ya estaban presentes durante el cretácico temprano. No sitúa a Spinosaurus en el mismo momento que todos los dinosaurios anteriores.

La segunda aclaración afecta a su fama de depredador acuático. Su relación con ambientes de agua y con una alimentación que incluía peces está bien sustentada. Lo que continúa en discusión es cómo utilizaba esos ambientes: vadear, nadar en superficie y perseguir presas bajo el agua no son actividades equivalentes. Nuevos fósiles y modelos han producido interpretaciones distintas. A fecha de actualización de este artículo, 14 de octubre de 2026, también hay que incorporar Spinosaurus mirabilis, una especie descrita ese año que amplía la diversidad conocida y aporta un nuevo contexto geográfico al debate.

Un dinosaurio africano conocido a través de piezas desiguales

Spinosaurus aegyptiacus fue descrito por Ernst Stromer en 1915 a partir de material egipcio. Los restos originales se perdieron durante la Segunda Guerra Mundial pero la documentación conservada mantuvo su importancia científica. Posteriores hallazgos norteafricanos permitieron estudiar otras regiones del cuerpo. La reconstrucción actual no procede de un único esqueleto completo e intacto.

Esa circunstancia afecta a las estimaciones de longitud, masa y proporciones. Si se combinan ejemplares de tamaños distintos, hay que escalar sus piezas y justificar la asociación. Cuando falta una parte, se recurre a comparaciones o a simetrías. Los resultados pueden ser razonables sin ser exactos. Una silueta muy detallada no elimina las incertidumbres de los huesos que faltan.

Los ambientes del norte de África de hace aproximadamente cien a noventa y cinco millones de años diferían profundamente de los desiertos actuales. Había sistemas fluviales con abundantes vertebrados acuáticos. Encontrar hoy un fósil en el Sahara no significa que el animal viviera en dunas. La reconstrucción ambiental se apoya en sedimentos y asociaciones fósiles, no en el paisaje que rodea actualmente la excavación.

Un hocico especializado no resuelve toda la conducta

El hocico alargado y los dientes aproximadamente cónicos resultan compatibles con la captura de peces. Las mandíbulas presentan una organización diferente de la de muchos terópodos con dientes cortantes. Esa anatomía orienta la interpretación alimentaria pero no limita necesariamente cada comida a una sola clase de presa.

Los espinosáuridos muestran además diferencias entre sí. Baryonyx y Suchomimus no deben tratarse como versiones pequeñas idénticas de Spinosaurus. Compartir parentesco y ciertos rasgos no implica ocupar exactamente el mismo nicho. Una familia puede incluir animales con distintos grados de relación con el agua, igual que ocurre en numerosos grupos actuales.

La posición de las aberturas nasales, la forma del cráneo y las propiedades de los dientes deben interpretarse conjuntamente. Un rasgo aislado admite varias funciones posibles. Incluso una dieta con muchos peces no demuestra persecución submarina: numerosas aves capturan peces permaneciendo sobre la orilla, vadeando o realizando incursiones breves. Comparar estrategias ayuda a formular hipótesis pero no convierte al dinosaurio en una copia ampliada de un animal vivo.

La cola que cambió la discusión en 2020

El estudio de Nizar Ibrahim y colaboradores publicado en Nature en 2020 describió una cola alta con prolongaciones vertebrales que aumentaban su superficie lateral. El equipo realizó experimentos con modelos físicos de colas para comparar la propulsión en agua. La forma atribuida a Spinosaurus produjo mejores resultados que las colas de los terópodos terrestres utilizados en la comparación.

El hallazgo aporta evidencia anatómica y experimental relevante. Sin embargo, probar que una forma de cola genera empuje no equivale a probar el rendimiento de un animal completo. El tronco, las extremidades y las cavidades internas modifican la resistencia, la flotabilidad y la estabilidad. La velocidad de un modelo aislado no se traslada directamente al cuerpo vivo.

La diferencia entre estas escalas explica parte de la controversia. Una cola puede contribuir a desplazarse en agua sin convertir a su portador en un perseguidor eficiente de peces rápidos. Para valorar esa posibilidad se necesitan modelos integrados y supuestos explícitos sobre tejidos blandos. El debate no consiste únicamente en aceptar o rechazar la cola: trata de comprender qué permitía hacer al conjunto del animal.

Huesos densos y modelos que ofrecen respuestas distintas

En 2022, Matteo Fabbri y colaboradores compararon la compactación de huesos de diversos vertebrados. Interpretaron los resultados como apoyo a la búsqueda de alimento bajo el agua en Spinosaurus y Baryonyx. Los huesos densos pueden ayudar a reducir la flotabilidad en animales que se sumergen. Su estudio planteó una vía cuantitativa para relacionar microanatomía y hábitos de vida.

Ese mismo año, un trabajo de Paul Sereno y colaboradores utilizó reconstrucciones corporales para cuestionar la capacidad de Spinosaurus como depredador de persecución submarina. Sus modelos plantearon dificultades de estabilidad y flotabilidad. En 2024, otro análisis publicado en PLOS One criticó aspectos del uso de la compactación ósea y de los métodos estadísticos empleados para clasificar estilos de vida.

Estas discrepancias no se resuelven eligiendo el titular más rotundo. Los resultados dependen de las especies comparadas, la sección del hueso medida y las categorías de comportamiento utilizadas. También dependen del volumen corporal reconstruido. «Acuático» puede abarcar conductas demasiado distintas para una clasificación binaria. La cuestión precisa es qué actividad se intenta inferir y qué datos permiten distinguirla de alternativas como el vadeo.

Spinosaurus mirabilis añade una pieza en 2026

El estudio publicado por Sereno y colaboradores en Science en febrero de 2026 describió Spinosaurus mirabilis a partir de material de Níger. Destaca una elevada cresta craneal con forma de cimitarra. Los autores interpretaron señales de su superficie y estructura interna como indicios de una cubierta de queratina. La forma y los colores completos de esa cubierta siguen siendo reconstrucciones.

El contexto geológico corresponde a un sistema fluvial interior, alejado de la costa. Los investigadores relacionaron esa procedencia con una interpretación de los espinosáuridos como depredadores capaces de vadear para capturar peces. El hallazgo amplía los ambientes documentados para el género y permite comparar anatomías que antes estaban peor representadas.

No obstante, vivir lejos del mar no excluye por sí solo nadar o sumergirse en ríos. El argumento debe apoyarse también en anatomía y biomecánica. Tampoco una especie nueva elimina automáticamente todas las interpretaciones propuestas para otra. Su aportación más firme es el material fósil y su contexto; las consecuencias funcionales se incorporan a una discusión que necesita seguir contrastando modelos con nuevos ejemplares.

Cómo reconocer una reconstrucción bien explicada

En una ilustración, la gran estructura dorsal llama inmediatamente la atención. Está sustentada por espinas neurales alargadas pero su cobertura y sus funciones no se observan con la misma claridad. Exhibición y otras propuestas deben mantenerse como hipótesis cuando no exista evidencia suficiente para escoger entre ellas. Una superficie visible no demuestra por sí sola que actuara como radiador térmico o timón.

También conviene identificar qué especie y qué reconstrucción anatómica se representan. Una cresta de Spinosaurus mirabilis no debe añadirse indiscriminadamente a cualquier imagen de Spinosaurus aegyptiacus. Del mismo modo, las proporciones de patas y cola deben corresponder a una interpretación coherente. Mezclar rasgos de publicaciones distintas puede crear un animal que ningún estudio propone realmente.

La postura junto a una ribera permite ilustrar su relación con el agua sin convertir una capacidad discutida en el argumento central de la escena. La leyenda debe señalar que se trata de paleoarte y que los colores son hipotéticos. Para evaluar futuras novedades, será especialmente útil saber qué huesos están asociados a un mismo individuo, cómo se datan sus capas y qué partes del modelo corporal necesitan todavía completarse mediante comparación.

Fuentes y lecturas

Fuentes consultadas el 14 de octubre de 2026.

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