Desde hace muchos años he tenido una relación bastante buena con Logitech y he disfrutado de muchos periféricos de la marca y, en particular, teclados, ratones y webcams. Siempre he considerado que Logitech es una de esas marcas que se pueden comprar con cierta tranquilidad porque, aunque no sea la opción más barata, tampoco es la más cara y ofrece productos bien diseñados y fiables que cumplen correctamente con su función.
Por eso en su momento me compré el Logitech K295, que es un teclado inalámbrico que sobre el papel tenía prácticamente todo lo que buscaba. Es bonito, tiene un diseño bastante sobrio, resulta cómodo y, sobre todo es muy silencioso. En este aspecto desde luego tengo pocas quejas y disfruto escribiendo durante varias horas sin escuchar el repiqueteo de las teclas. Hay a quién le encanta escuchar el tacla tacla de los teclados mecánicos pero yo prefiero el silencio.
El problema es que un teclado puede ser precioso, silencioso y agradable al tacto pero hay una condición que es todavía más importante: cuando se pulsa una tecla, la letra tiene que aparecer en la pantalla y en este teclado no siempre es así.
Un teclado inalámbrico que pierde la conexión
Mi experiencia de usuario con el Logitech k295 ha terminado siendo pésima por un problema aparentemente muy sencillo: la conexión inalámbrica es demasiado sensible a la distancia, la posición del receptor o las interferencias.
En mi caso el resultado era prácticamente desesperante porque a veces se empezaba a escribir y cuando ya llevaba escrita media frase y miraba en la pantalla para ver por dónde iba, me encontraba tres letras al azar o en otras ocasiones estaba escribiendo normalmente y cuando volvía la cabeza hacia la hoja de papel donde había anotado mis esquemas o miraba a otro sitio de la pantalla donde tenía alguna clase de notas, el teclado parecía perder momentáneamente la comunicación con el receptor USB y algunas pulsaciones llegaban, otras no, otras aparecían con cierto retraso y las letras se perdían mientras escribía.
Imagínate esta red adaptando un artículo o un correo electrónico y luego descubrir que lo que tienes en la pantalla es un puro «adast crección» porque te faltan muchas letras o te han quedado párrafos enteros sin escribir.
Y claro no estamos hablando de una función secundaria de un teclado. No es que una tecla multimedia sea incómoda o que el indicador de las mayúsculas no tenga un pequeño LED que indique si está activado o no; estamos hablando de una función esencial de un teclado: transmitir al ordenador las teclas que pulsas.
Lo peor es que empiezas pensando que es culpa tuya
Esta es la parte que más me ha molestado de toda la historia porque cuando compras un teclado barato de una marca desconocida y empieza a hacer cosas raras lo primero que sospechas es que el teclado está fallando pero cuando tiene delante un Logitech la reacción es completamente diferente y piensas que el teclado no puede ser y te pones a investigar para descubrir el fallo.
A los que nos gusta el cacharreo ya sabemos que esto empieza comprobando los controladores de Windows, cambiando el receptor de puerto USB, revisando el administrador de dispositivos y después empiezas a a meterte en las tripas de Windows para comprobar si está desactivando los puertos USB para ahorrar energía o si hay algo en las propiedades de los concentradores de USB que favorece esa desconexión. Cambias las opciones de administración de energía y actualizas los controladores. Acabas reiniciando el ordenador y al final te lanzas a buscar en Internet donde puede estar el problema. Es verdad que ahora con ChatGPT tenemos una ayuda que antes no teníamos pero descubrir dónde puede estar el fallo te supone varias horas y a veces varios días de irritaciones.
Cuando descubres que no eres el único
Y ya cuando le preguntas a ChatGPT o haces tu propia investigación en Internet te das cuenta de que no eres el único y acabas llegando a los inevitables foros de Reddit donde muchos usuarios describen un problema parecido con su teclado k295 por razones de conectividad. Las soluciones que se ofrecen allí pasan, por ejemplo, por comprar un cable extensor de USB para poder colocar el receptor USB a unos centímetros del teclado o hacer pruebas para evitar todo tipo de interferencias entre el teclado y el dongle que recibe la señal.
Ya sé que es un consuelo de tontos pero descubrir que era un mal de muchos me ha hecho sentir mejor sobre todo porque así descartas que el problema sea de tu equipo o de la configuración que has hecho en ese equipo.
Un teclado carísimo
El teclado Logitech K295 ha sido uno de los teclados más caros que me he comprado en mi vida porque apenas ha durado unas semanas y ya lo tengo archivado en una estantería como teclado de emergencia por si alguna vez me hiciera falta porque se me cayese un café encima de mi teclado habitual o porque montase algún equipo provisional o por alguna razón de ese estilo pero no lo pienso volver a utilizar jamás como teclado principal por razones obvias. Yo a un teclado Logitech no le pido que me haga el café ni que tenga unas tiras de LED que me permitan guiar un avión hasta un aeropuerto pero si necesito que al pulsar una a me aparezca una a en el teclado y que cuando empiece yo a escribir tenga la amabilidad de empezar a trabajar.
La solución que he adoptado
Por ahora he cambiado de estrategia y me he comprado una combinación de teclado y ratón inalámbricos de 20 euros de PcCom la marca propia de PCComponentes y vamos a ver cómo funciona. Hasta ahora en los dos días que llevo con él todo ha sido estupendo como es normal y está por ver si dentro de 3 meses, cuando ya le haya dado caña, sigue funcionando o si ya empieza a fallar la barra espaciadora o el enter o cualquier otra de esas teclas tan habituales; de momento he descubierto que tiene una tecnología verdaderamente revolucionaria que mi Logitech K295 no tenía: cuando tecleo algo, aparece en la pantalla.
No es que me sienta especialmente dolido ni traicionado ni crea que la marca me debe nada ni sienta que se me hunde el mundo porque Logitech haya derrochado la confianza que tenía en ellos. Es simplemente que cualquier marca saca malos productos y que hoy día los diseños están tan ajustados y tan presionados por los costes que cosas como esta pueden pasar.
También es verdad que si este de PCComponentes que es bonito, tiene los leds que a mí me gusta que tengan y no es especialmente ruidoso, empieza a funcionar bien, a lo mejor empiezo a usar más periféricos de esta marca que también son más baratos y tienen un increíble servicio y una web que funciona de lujo.
Ya veremos cómo responde el teclado y si me quedo con él o acabo volviendo a los teclados de Logitech pero por ahora me parece un auténtico lujo que puedo estar navegando un rato con el ratón y cuando le doy a una tecla o decido copiar y pegar cualquier cosa aparece en la pantalla.
¡Qué maravilla!








