El proyecto final reúne el trabajo en una semana de actividad controlada. Puede empezar cuando tu tienda cumpla los requisitos para vender, aunque hayas tardado más en prepararla. No promete conseguir pedidos en siete días. Su resultado es una tienda verificada, acciones de captación registradas y un plan basado en lo que hayas observado.
Define qué vas a comprobar
Elige el producto inicial y conserva una oferta estable durante el proyecto salvo que detectes un error que deba corregirse. Anota precio, destinos, disponibilidad y presupuesto. Si cambias todo a mitad de la semana, perderás la posibilidad de relacionar respuestas con una propuesta concreta.
Escribe una pregunta principal: «¿Las personas a las que presento esta oferta entienden el producto y pueden comprarlo sin ayuda?». Añade una segunda sobre viabilidad: «¿El coste real de atender un pedido encaja con el cálculo?». Son preguntas que puedes investigar sin inventar una meta de facturación.
Día uno: verifica que puedes abrir
Repasa la ficha, las fotos, las existencias, el envío, los impuestos y las condiciones. Comprueba el estado del proveedor de pagos. Repite el caso de prueba necesario si has cambiado algo relevante desde la última verificación. Termina confirmando que el modo de prueba está desactivado y que el contacto funciona.
Registra cualquier bloqueo y su siguiente acción. Si hay un problema que impide cobrar o entregar correctamente, el proyecto queda en preparación hasta resolverlo. Eso no es un fracaso comercial: es una incidencia concreta. No la ocultes abriendo la tienda con una configuración que sabes que no funciona.
Día dos: presenta una oferta concreta
Prepara una comunicación con fotografía, utilidad principal, información esencial y enlace directo. Utiliza un canal permitido y adecuado al público. Revisa la publicación después de enviarla por tu cuenta. Comprueba que el enlace funciona desde un móvil y que el producto mostrado sigue disponible.
Anota alcance o visitas si dispones de datos válidos, además de las preguntas recibidas. Si no puedes medir un dato, escribe «no disponible». No lo sustituyas por una estimación presentada como hecho. El registro debe reflejar el estado real del negocio, no el resultado que esperabas obtener.
Día tres: observa dudas y obstáculos
Reúne las preguntas repetidas y realiza una prueba de navegación con otra persona. Distingue falta de información, limitación de la oferta y error técnico. Corrige inmediatamente un fallo que impida comprar. Para mejoras menores, elige una sola y registra por qué la haces.
Por ejemplo, si dos personas preguntan cuántas tazas incluye el precio, añade una aclaración visible junto al producto. No necesitas cambiar el catálogo entero. Vuelve a mostrar la ficha y comprueba si la duda desaparece. Esa evidencia es pequeña pero útil.
Día cuatro: prepara un pedido o un ensayo físico
Si ha entrado una compra real, sigue el procedimiento de pago, selección, embalaje y seguimiento. Registra tiempo y coste. Si aún no hay pedidos, prepara una unidad como simulación y deja claro que no se ha vendido. No compres una etiqueta ni generes cargos solo para completar una casilla del proyecto.
Comprueba si el lugar de trabajo permite preparar sin mezclar variantes. Revisa dónde guardarás embalajes, documentos y unidades dañadas. Una mesa organizada puede ahorrar errores antes de que el volumen crezca. El ejercicio debe dejar un procedimiento repetible, no solo una caja bien presentada.
Día cinco: ejecuta una segunda acción de captación
Utiliza lo aprendido para responder otra duda relevante con un contenido breve. Mantén el producto y la oferta principal. Si decides probar publicidad, respeta el presupuesto máximo fijado y confirma que no hay bloqueos técnicos. No aumentes gasto por impaciencia cuando aún no sabes qué está ocurriendo.
Registra canal, mensaje, enlace y gasto. Si comparas con la primera acción, reconoce las diferencias de audiencia y momento. Dos publicaciones no constituyen un experimento perfecto. Aun así, pueden ayudarte a descubrir qué preguntas atraen atención de personas que podrían necesitar el producto.
Día seis: revisa atención y números
Comprueba mensajes pendientes, entregas e incidencias. Completa el registro de pedidos y concilia los cobros disponibles. Separa impuestos, costes, comisiones y reembolsos según el criterio que has confirmado. Si faltan facturas o liquidaciones, marca las cifras como provisionales.
Calcula la contribución de los pedidos reales y el gasto de captación del periodo. Si no hay ventas, registra el coste de la semana y las señales observadas. No necesitas convertir visitas en ingresos hipotéticos para justificar el trabajo. Saber que no hubo suficiente tráfico es una conclusión operativa distinta de saber que el pago falló.
Día siete: decide el siguiente paso
Elige una de estas líneas de trabajo según la evidencia. Si faltaron visitas adecuadas, prepara una nueva prueba de captación limitada. Si hubo dudas repetidas, mejora la información. Si hubo carritos con fallos, corrige y vuelve a probar. Si vendiste pero la contribución fue insuficiente, revisa costes y oferta antes de ampliar gasto.
Si la demanda supera tu capacidad, ajusta disponibilidad y plazos antes de aceptar más compromisos. No interpretes varios pedidos como motivo para comprar muchas aplicaciones o un catálogo mayor. Primero comprueba que puedes entregar con consistencia y que los números siguen siendo sostenibles.
Prepara tu carpeta de evidencias
Conserva la ficha publicada, las pruebas de compra, las comprobaciones de envío, los mensajes de lanzamiento y el registro económico. Utiliza referencias de pedido y oculta datos personales en capturas destinadas a compartir. El cuaderno debe permitir reconstruir qué decidiste y por qué sin contener contraseñas o información de pago.
Errores habituales
Medir el proyecto únicamente por la primera venta puede ocultar problemas importantes. Una compra no valida automáticamente el precio ni el proceso. Tampoco una semana sin pedidos demuestra que el producto sea invendible. Necesitas observar si hubo oportunidades reales de compra y qué ocurrió cuando las hubo.
Evita convertir las tareas pendientes en una lista interminable sin prioridad. Elige un bloqueo o una mejora principal para la siguiente semana y asigna fecha y prueba de aceptación. Mantén las demás ideas apartadas hasta que dispongas de evidencia o capacidad para atenderlas.
Lo que deberías recordar
- El proyecto registra resultados reales, incluso si no hay ventas.
- Cada cambio necesita un motivo y una comprobación.
- La capacidad de entrega y la contribución importan tanto como cobrar.
- El siguiente paso se elige a partir de la evidencia disponible.
Ejercicio práctico
Completa «Oferta y presupuesto», «Registro de siete días», «Evidencias y resultados» y «Siguiente acción con fecha». Revisa las páginas del cuaderno que correspondan a tus pendientes y repite sus pruebas. Aplica el proyecto a tu tienda con datos reales y conserva una versión fechada para comparar la siguiente semana de trabajo.
Vuelve a las lecciones que correspondan a tus pendientes y aplica el proyecto a tu tienda antes de ampliar el catálogo o el gasto.








